EXPOSICIÓN DE JORGE MARIN VIECO EN LA GALERIA DE ARTE NACIONAL
Por: Juan Bautista Meza Jaramillo. EL COLOMBIANO, 1951
![]() |
Las esculturas de Marín Vieco muestran de cuánto es capaz el esfuerzo creador y el despierto talento. Este hombre ha logrado una cabeza de Berba Jacob que asombra por el parecido y la expresión. Allí está el poeta atormentado; el mismo labio sensual y la misma descarnada anatomía del rostro. Casi se adivina en la mirada ausente del caballero del infortunio, el brillo metálico de los ojos que pudieron copiar por igual la vegetación luciferina de los jardines del pecado y el panorama de azahares de los coros angélicos.
La cabeza de Jorge Artel, con todo su ancestro africano y el rostro grave y cenceño del Soñador de la Mancha, se han llevado la admiración de los entendidos en estas cosas de la belleza. |