|
|
|
|
|
|
|||||||
![]() |
![]() |
| En 1931 abrió taller de marquetería original con diseños y técnicas únicas utilizadas generalmente en cuadros valiosos. Por su creatividad también consiguió extraordinaria reputación como maquetista trabajando con los principales arquitectos de este período entre ellos Nel Rodríguez. Diseñó vestuarios para obras de teatro, elaboró maniquíes, tortas y ponques con arreglos artísticos exóticos. Trabajó en estos oficios hasta definir su vocación a los 38 años de edad. |
Marco diseñado y tallado por Jorge Marín Vieco
|
|
Maniquí. 1931
|
Partido de fútbol. Torta Ponque. 1947
|

Hernando Marín Vieco. Torta ponqué y piano diseñado y construido por Jorge Marín Vieco
Maqueta Plaza de Toros La Macarena. Medellín
|
Maqueta de edificio
|
Jorge Marín Vieco en 1932
|
Tocando saxofón con su orquesta en el Club Unión de Medellín
|
En 1935 fundó y dirigió la Orquesta Ritmos. Fue la primera orquesta de Jazz de Medellín y la orquesta de planta del Club Unión de la misma ciudad. Por esta época viajó a Cali donde fue alumno de teoría musical del maestro Antonio María Valencia, extraordinario pianista y compositor colombiano. Entre 1936 y 1941 elaboró varios óleos de corte tradicional combinando su interés en las artes plásticas con la música.
Tres aspectos explican porqué su obra escultórica apenas se está conociendo.
Primero, en 1963 y 1975 destruyó buena parte de su más valiosa producción en busca de depurar un ideal artístico y personal. La mayor parte de la obra que dejó sólo se vació en bronce 20 años después de su muerte. Segundo, Marín Vieco trabajó ajeno a toda propaganda, invadido por una inusual modestia y timidez. Tercero, solo exhibió su obra una vez.
Decoración Teatro Lido. Medellín, Colombia
|
En la medida en que adquirió reputación por su extraordinaria habilidad manual y creatividad, se le encomendó la decoración del Teatro Lido y el Salón Dorado del Club Unión de Medellín. |
Motivos Criollos Salón Dorado, Club Unión, Medellín Altura 40 cm |
Por ésta época en 1948, Lucho Bermúdez compuso el porro "Salsipuedes" en honor a la casa campestre y taller de Marín Vieco en las afueras de Medellín.
Bermúdez con su esposa Matilde Díaz fueron huéspedes de Salsipuedes por una temporada larga durante su permanencia de trabajo en Medellín y con Marín Vieco cultivaron una estrecha amistad.
El periodista y escritor Ovidio Rincón se refirió en 1949 a" Salsipuedes" como una de las mejores creaciones de Marín Vieco: "La tiene exornada con hierbajos y ortigas. Sobre las tapias se elevó la construcción, que como la parroquial del poema, es de todos. Allí se refugian para olvidar el gris cemento y la prosa dura de la vida todos los artistas, amigos, o desconocidos y Marín Vieco les da, no solo el pan abundante de la huespeda, sino el ejemplo de su vida laboriosa y romántica. Famosas son las fiestas que ofrece y no es extraño el caso de que huésped de una noche va a radicarse uno, dos, tres o más meses en la residencia acogedora. Porque es el hobby de Marín Vieco: El de la hospitalidad sin tregua y sin preguntas. Y así, entre un tubo de colores, un poco de barro y algunos poemas también ejerce un poco clandestinamente."
Casa campesina donde se erigió Salsipuedes
|
Salsipuedes en construcción, 1946
|
Lucho Bermúdez, Matilde Díaz, Marín Vieco, extremo izq. la niña pianista Blanca Uribe, Salsipuedes 1948
|
Salsipuedes 1948
|
Fiestas en Salsipuedes. Marín Vieco dirigiendo coro teatral familiar
|
Con María Muñoz. Primera esposa.
|

Fiesta familiar, a la izquierda, Marín Vieco quien diseñó toda la indumentaria.
![]() |
"Salsipuedes" se convirtió en un centro cultural bohemio y sitio de reunión de los más destacados artistas de la época. En ella, además de Lucho Bermúdez y Matilde Díaz fueron huéspedes por temporadas, el maestro Gabriel Uribe con su familia que incluía a su hija la niña pianista Blanca Uribe, el compositor Luis Uribe Bueno, el maestro Horacio Longas, los poetas Jorge Artel, Jorge Rojas, Pablo Neruda y León de Greiff entre otros. |

"Salsipuedes" Año 2000.
![]() |
De "Salsipuedes" Gonzalo Arango dijo: "Si el Gólgota fuera sublime por el paisaje, y no por el poeta que coronó su destino en el peñasco, esta colina sería del linaje del monte sagrado. Salsipuedes es la humildad misma. Pero el amor, los sueños, la creación, consagraron esta morada en un templo al espíritu"
"Nada que delate una riqueza externa, aquí todos los valores son del alma, estéticos, del corazón. Se percibe un silencio de reconciliación y de paz, que solo se quiebra cuando el artista esta creando sus Cristos de bronce rojo". "Salsipuedes" está hoy convertida en la Casa Museo Marín Vieco y es sede de la Fundación que lleva el mismo nombre. |
| En 1949, animado por varios amigos artistas, principalmente por el pintor Horacio Longas y el escultor Bernardo Vieco, dejó la música en forma definitiva y se dedicó a la escultura y al quehacer cultural. Son muchos los artistas de nuevas generaciones que deben al liderazgo y la capacidad de darse de Marín Vieco, mucho de lo que son y representan. |
Jorge Marín Vieco. 1948
|
| En 1951 fundó y presidió por 10 años, la primera Galería de Arte Nacional en Medellín, localizada en el mismo sitio donde operó el Teatro Libia. Esta institución fue pionera en el estímulo a artistas jóvenes. La Galería ofreció clases de pintura, escultura, música, exposiciones frecuentes, programación de conciertos, ballet clásico y folklórico, obras de teatro, etc. Por intermedio de la Galería dieron sus primeros pasos artísticos figuras como el pintor David Manzur, el compositor Blas Emilio Atehortúa, la actriz Dora Cadavid y los pianistas Harold Martina, Blanca Uribe y Teresita Gómez, entre otros. |
Actividades en la Galería de Arte Nacional (violinista Ernesto Díaz)
|
|
Actriz colombiana Dora Cadavid a la izquierda, Galería de Arte Nacional, 1953
|
Pianista Blanca Uribe. Galería de arte Nacional 1951
|
Con Dora Cadavid. Galeria de Arte Nacional
|
Coral Bravo Marquez. Galería de Arte Nacional
|
Marín Vieco y su esposa María Muñoz Inauguración de su primera exposición. 1951 |
![]() |
La única exposición en vida del escultor tuvo lugar en la Galería de Arte Nacional de Medellín en 1951. En 1953 viajó a México donde hizo contacto con Siqueiros y Rivera y presenció la tradición y el movimiento del arte moderno en ese país, el cual admiró y respetó.

Jorge Marin Vieco con Rodrigo Arenas Betancur. Al fondo, mural de Diego Rivera.
Ciudad de México, 1953
El critico y escritor Juan Bautista Jaramillo Meza, escribió refiriéndose al retrato interpretativo del poeta Barba Jacob: "Allí está el poeta atormentado, el mismo labio sensual y la misma descarnada anatomía del rostro. Casi se adivina en la mirada ausente del caballero de infortunio, el brillo metálico de los ojos que pudieron copiar por igual la vegetación luciferina de los jardines del pecado y el panorama de azahares de los coros angélicos". Esta, como tantas otras obras de inigualable valor, fueron a la postre destruidas por su autor. La Fundación Marín Vieco divide en cuatro temas la obra de este escultor: obra religiosa, obra indigenista y social, retratos interpretativos y obra decorativa.
La sensibilidad social de Marín Vieco y su amor por la cultura indígena y pre colombina constituyeron la segunda fuente de su formación que partió del clasicismo. Esta fase de su obra se sale de sus moldes, libre de cánones y ajena a cualquier sometimiento o fórmula. Adquiere el acento peculiar americanista pero con un tremendo carácter expresionista, sentimiento esencial del arte precolombino. Sus concepciones no se limitan a copiar monolitos y cerámicas, sino que se sirve del conocimiento directo del pensamiento y las costumbres de algunos grupos indígenas con los cuales no vaciló en compartir su vida.
![]() |
Mas tarde fusionó su obra con las enseñanzas dejadas por las obras de Barlach y Lehmbruck. "En Barlach" dijo Marín Vieco, ( Escultor alemán fallecido en 1938), "encontré novedad muy de mi agrado por que conjugó el clasicismo con las formas simples del arte moderno." También se refirió a José Domingo Rodríguez, Marco Tobón Mejía y Rómulo Rozo como los escultores colombianos de mayor trascendencia y de quienes recibió influencia en forma indirecta. |
| Según el critico y pintor Jorge Cárdenas. " La esencia del pensamiento escultórico de Marín Vieco se encuentra en las obras que revelan una tortura interior. Su absorción de la melancolía y heridas ancestrales, engendraron el retorcimiento expresivo de sus obras. Por ello Gonzalo Arango lo llamó el Poeta del Bronce y del Dolor." | ![]() |
María Restrepo - Jorge Marín Vieco en 1956
|
María Restrepo modelando para el escultor
|
|
![]() |
Marín Vieco fue uno de los artistas que sirvió como puente entre el clasicismo y la modernidad de la escultura en Colombia. Su obra reafirmó lo autóctono con un sentido más franco y moderno en el planteamiento formal
|
![]() ![]() |
![]() |
Los tamborileros, arrieros, mitos y algunos temas humildes son además de vernáculos, hondamente humanos. |
![]() |
Estos temas predilectos le ofrecieron la fuerza y libertad expresivas, indispensables para alejarlo de la academia y llevarlo a lograr el desprendimiento de esta tradición inicial.
![]() |
De los 10 años que Marín Vieco trabajó escultura, 1964 a1966 fueron los mas productivos. De esta época es su más famoso retrato interpretativo: la cabeza monumental de Beethoven con 1.20m de altura. La fuerza de carácter y la genialidad atormentada de este gran músico se perciben con una imponente hondura sicológica, probablemente inigualada en el arte colombiano. Por su vigor y espontaneidad en el modelado evoca a Bourdelle. En otras versiones del compositor la subconsciente lealtad del escultor por lo autóctono hacen que no solamente el rostro de las vírgenes tenga sabor indígena sino que en el gran genio alemán se sientan rasgos mestizos. |
|
Monumento a Juan del Corral. 1963 Bronce, Plaza Principal de Santa Fé de Antioquia Altura 1.80 m |
Indudablemente la frescura sin rebuscamiento de las esculturas religiosas involucran los conocimientos clásicos ya anotados y conducen al artista hacia el más consciente y delicioso arcaísmo. En estas obras resalta una extraordinaria calidad caracterizada por la homogeneidad entre el artesano y el artista.
De claros resultados expresionistas por el retorcimiento, el dolor y la tortura son sus Cristos, inertes y elásticos. Entre más de 50 versiones se han podido catalogar 28. Las demás fueron destruidos por el autor y unas pocas se encuentran en colecciones particulares de difícil seguimiento. Sin ser particularmente devoto creyente, el tema de Cristo le apasionó. Con gran sentido moderno en la concepción y movimiento abolió la cruz de varios de sus crucificados en su afán de desmaterialización.
|
Cristo, 1970 Bronce, edición de 9 ejemplares Altura 1.31 m
|
![]() |
Mas la esencia de todo esto es el tormento, la tortura interior, la sangrante herida ancestral, que anotaba anteriormente Jorge Cárdenas, la magia y el culto que hermanan y saturan sus obras. Estas son el testimonio vivo de estados de abatimiento y melancolía, así como de un sentimiento reprimido que no tiene otra forma lógica de exteriorizarse que a través de la expresión desesperada, de la distorsión quebrantada que se articula hábil y caprichosamente. |
![]() |
María Teresa y Jorge Alberto, sus hijos.
|
Marín Vieco, alejado de las estridencias pasajeras de la fama, vivió para el silencio y la contemplación, entre pájaros y el resonar de los bronces que se volvieron Cristos sublimes. En esos Cristos la materia sufre una metamorfosis sagrada: El redentor renuncia al cielo y a su victoria sobre la muerte para quedarse entre nosotros de éste lado del mundo, y ser el Cristo de la rebelión y la esperanza, eternamente. |
El escultor con sus dos hijos Jorge Alberto y María Teresa. 1963
|
Decía Gonzalo Arango "Cuando regrese a la noche del polvo, quisiera conservar un resto de memoria para recordar estos Cristos que si no prometían el cielo, en cambio ofrecían el sueño crucificado pero no vencido de la dignidad humana, y ese orgullo del que nunca desertaré, ni podrá desmentir la muerte".
Entre 1964 y 1966, el escultor trabajó en 200 m cuadrados en relieve en concreto monumental para el edificio de la Beneficencia de Antioquia. Estos relieves constituyen sin duda la obra más trascendental de Marín Vieco y que fue inaugurada por el presidente Carlos Lleras Restrepo.

Los artesanos y la industria. 1966 Concreto, edición monumental, longitud 8 m. Altura 2.20 m Edificio de la Beneficencia de Antioquia, Medellín
Por un costado del edificio se encuentra el relieve de 20m de longitud y 2m de altura "La Industria y los Artesanos. Con gran expresividad los artesanos alineados entregan sus nobles herramientas a una máquina convertida en monstruo que a su vez las devora en forma inevitable e inmisericorde. Esta máquina encarna la tecnología.

Bochica enseña a los indios. 1966 Concreto, edición monumental, longitud 8 m. Altura 2.20 m Edificio de la Beneficencia de Antioquia, Medellín
| Por el otro costado y con similar dimensión, el dios Chibcha Bochica enseña a los indios a sembrar, a trabajar y la devoción por las artes manuales. En el mismo conjunto se aprecian los Adoradores del Sol. |
Marín Vieco fue un gran defensor y promotor de las artesanías. Dominó todas las técnicas y fue fundador de la Escuela de Artesanías de Fabricato. Su respeto por lo autóctono y lo verdaderamente artesanal versus la comercialización insolente, lo llevaron a expresar al comienzo de una conferencia sobre el tema: "Anoche soñé que dictaba una charla que comenzaba desde los indios hasta los indios".
Con su alumno el escultor Alonso Ríos y a la derecha su hijo Jorge Alberto en 1972
|
Marín Vieco consideraba que la escultura debía tratar temas universales pero en nuestro caso con carácter indígena. "somos indios y no tenemos porqué europeizarnos", decía. |
Las manos del artista. 1972
|
| De éstos relieves en concreto en la Beneficencia de Antioquia, se destaca "Amerindia" localizada en el interior del edificio. Con cinco metros de altura esta obra muestra como ninguna otra de Marín Vieco el dolor de la América Indígena. El mismo escultor citaba a Ghandi diciendo que "La pobreza absoluta es la peor forma de violencia".
Marín continua, "Los senos flácidos sin alimento, la inanición, los parásitos que desfiguran el cuerpo y la dignidad humana ..... Este es el dolor de la muerte derrotando la entorcha de la libertad que yace a los pies de la América indígena". Amerindia es una Piedad Americana considerada por algunos como una de las esculturas más importantes erigidas en Colombia y probablemente la de mayor sentido de protesta social y expresividad. |
Amerindia. 1966 Concreto, edición monumental. Altura 5 m Edificio de la Beneficencia de Antioquia, Medellín |
Baharequero, / Buscador de oro. 1969. Bronce, Banco Sudameris, Medellín. Altura 1.20 m. Maqueta edición de 9 ejemplares |
El Baharequero, obra también de éste período con réplicas en París y Roma en la sede del Banco Francés e Italiano, transcribe plásticamente el destino del guaquero o buscador de oro. Las extremidades inferiores en la interpretación del escultor se asemejan a las patas de la rana porque los baharequeros se tornan anfibios en su lucha incesante entre los ríos. |
En 1969, recibió Marín Vieco el doctorado Honoris Causa en Artes, de parte de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.

Marín Vieco recibe de parte de Monseñor Henao Botero. 1969
![]() |
|
Maqueta del proyecto original
|
Partes del Cristo fundidas
|
Pies de la escultura
|
|
![]() |


![]() |
La obra había sido concebida desde los años50, cuando Yuri Gagarin, primer astronauta Ruso en llegar al espacio declaró a su regreso que tenía argumentos para probar la no existencia de Dios puesto que no le había visto en su visita espacial. Marín Vieco concibió al hombre purificado circunvalando al universo y formando al mismo tiempo el triángulo, símbolo bíblico de la perfección, el que se forma con la prolongación de los brazos a las columnas de las bases . Robledo Ortiz en su poema dedicado a la escultura escribió: "Hombre de Paz, desnudo de raíces de frente al amanecer, frente a la ley universal que rige la angustia del espíritu que se refresca en su propia sed.....·" |
| El período entre 1973 y 1976 se distinguió por ser plagado de conflictos afectivos, emocionales, y económicos que minaron la salud del escultor. Fue otra época , en el ocaso de su vida, donde este artista sensible y sufrido destruyó otra parte importante de su obra. Antes de fallecer en Medellín el 27 de julio de 1976, a los 65 años de edad, comisionó a su hijo Jorge Alberto, la tarea de terminar su obra, vaciarla en bronce y convertir a "Salsipuedes" en un jardín de esculturas como testimonio permanente de su obra. | ![]() |
Jorge Alberto Marín R. Como solista con la Sinfónica de Antioquia interpretando el Concierto en Do de Beethoven, 1978
|
El pintor Jorge Cárdenas en la inauguración de la primera muestra póstuma de Marín Vieco. A su izq. la poetisa Olga Mattei y María Restrepo. A su derecha Jorge Alberto Marín Restrepo
|
En palabras de Luis Alfonso Ramírez era Marín Vieco además de escultor y músico extraordinario, uno de los pocos hombres en nuestro medio adusto, lúgubre, hosco, materialista y usurero, que creía en el amor, la amistad, y la bondad recóndita del hombre. Repudiaba a los politiqueros, los falsos, los fanáticos y los engreídos de nuestra pobre sociedad que se hunde , como un leño podrido en el légamo del engaño y de lo ficticio. Nunca buscó las alturas arrastrándose como babosa pegada a bajas intrigas ni obtuvo contratos de Creso para sus grandiosas obras valiéndose de sobijos de comadre parlanchina. En el recogimiento de su taller de "Salsipuedes", prefirió escuchar la voz de su corazón que le dictaba amor a las criaturas elementales. Comedido y sencillo, nunca se ufanó de sus maravillosas dotes artísticas. su vida fue la de un hombre tácito ante el estruendo, casi excéntrico como un misántropo, contemplativo como un ermitaño: era un gran solitario, un ser al margen del tumulto.
A su vez el crítico Leonel Estrada expresó que con la muerte de Marín Vieco perdieron la cultura y las artes plásticas en Colombia un creador de máxima categoría. No fue un hombre ostentoso, decía, pero en su trabajo calladamente su obra se distinguió por su alta calidad . El periódico EL COLOMBIANO en el editorial escribió: "Ha perdido Colombia uno de los valores más representativos en el campo de las Bellas Artes. El maestro Marín Vieco, hombre sencillo, afable, ajeno a la vana ostentación y quién con modestia insolente se sentía más artesano que escultor, era dueño de una singular capacidad creativa. Fue uno de los escultores más sobresalientes del país. Poco le interesó que su nombre estuviera figurando frecuentemente aunque de verdad lo merecía".
El mar sin fondo de necesidades interiores, luchas y pasiones vividas por el artista y que fueron vertidas en la arcilla y el metal, son las que hicieron de Jorge Marín Vieco el único escultor expresionista de trascendencia en Colombia. No cabe duda que su nombre continuará imponiéndose con la única divisa de su obra.
"Y ahora digo adiós ....".escribió Gonzalo Arango. "Pero es que se puede decir adiós a "Salsipuedes"? He ahí un desafío al corazón que lucha por quedarse y compartir los dones de esta gruta coronada de vientos y estrellas .....la amistad de éste hombre terroso que parece esculpido por un hachazo de luz de su colega: Dios".
Última foto. 1976
|
"Yo no soy feliz!. No es posible serlo donde haya remordimientos. Cuántas veces me sentí tentado a encerrarme en una cabaña a crear y no lo hice..... Detesto disculparme por la falta de dinero aunque sea cierto que ha faltado . Ahora se me está acabando la vida y mi obra es inconclusa....." |
![]() |