DIALOGO EN ARMONÍA CON LAS ARMONÍAS

Por: Luis Flórez Berrío

Reconocimiento fraternal para el Maestro Carlos Vieco

Dialogo Figurado

-Maestro, dígame ¿qué es amor?
-El amor es un pueblo grande lleno de rostros y de recuerdos. Pide mucho porque da sonrisas. Y yo suavicé el amor con el ensueño y al ensueño le di mis melodías. En cada tecla de mi amado piano hay un hermanamiento con el mundo.

-Maestro, dígame ¿qué es música?
-La música es el mismo pueblo grande, lleno de amor y lleno de esperanzas. Yo le doy sentimiento con los ojos abiertos y lo colmo de imágenes distintas, con sonidos de todos los colores, entrelazados como hermosas flores y combinados como mil perfumes.

-Maestro, ¿qué es amor musical?
-Es la continuidad del mismo pueblo, enmarcando nostalgias con canciones y cantando deseos y añoranzas. Yo jamás me limito en obsequiarle las cadencias aladas de mi numen. No esquivo los compases que puedan transformar una tristeza.

-Maestro, entre un niño y un anciano, ¿quién puede amar con más intensidad la música?
- Más o menos iguales. Porque el niño aprende para recordar y el anciano recuerda porque aprendió.

-Maestro, ¿la música es triste, o es alegre?
-Es alegre por su belleza… y es tiste porque embraga las almas angustiadas. Y aunque la proporción simétrica de mis composiciones, musicalice las gentes un momento, no puedo esperar que una melodía se convierta en persona.

-Maestro, hay muchas personas que lo admiran. Qué le gustaría más de una de ellas en cuanto a la amistad, ¿la sonrisa o la sinceridad?
-Me gustan las tres cosas, es decir, que la amistad sonría sinceramente. Lo digo porque me gustan mucho los acordes.

-Maestro, ¿usted ha llorado haciendo alguna composición?
-He llorado subconscientemente. La sensibilidad se transforma cuando uno se sitúa en el lugar del que está animado negativamente, aunque esté muy lejano.

-Maestro, ¿qué espera de la vida?
-De la vida espero la vejez y con la muerte espero renacer.

-Maestro, usted siempre será el maestro. ¿Cómo ve el futuro de sus amistades y compañeros?
-Solo veo distancia, desunión, pesadumbre. Con mi música ocurrirá lo mismo, perderé concordancia y el sutil equilibrio de las partes, y las disposiciones periódicas que levantan los ritmos agradables.

-Maestro, ¿Dónde nace la música, y cuál es su fuente maravillosa?
-Es un fenómeno demasiado fugaz y muy largo para contar. El pensamiento es el primero que se comunica con las deidades, el sentimiento le da fuerza, el alma le da belleza, la mente le da sus proporciones y el espíritu las armoniza mejor.

-Maestro, ¿dónde termina la música?
-Ella nunca finaliza, porque el silencio la protege. Los sonidos se amplían como las ondas y aparentemente se van. Yo diría que más bien se unen en una primavera desconocida y universal para devolverle al hombre lo que plácidamente vaya mereciendo.

Con esta última frase, guardó un silencio misterioso, me miró pensativamente… y en sus ojos sin brillo ni frescura, surgieron de repente dos levísimas lágrimas, al igual que dos tímidos reflejos musicales.